Éste desgraciado cachorro de podenco después de ser disparado a bocajarro estuvo varios días vagabundeando y pidiendo que le auxiliaran por calles del pueblo de Facinas. Según nos ha contado la chica que lo rescató las personas de éste pueblo lo veían y lo echaban como si fuera algo repugnante. Gracias al buen corazón de una persona que estaba de visita en ese “maravilloso y hospitalario” pueblo se ha podido salvar y darle los cuidados que le negaron algunos habitantes Facinas. Como podéis ver en la radiografía tiene toda la cabeza llena de perdigones, pero éste precioso cachorro ha recibido satisfactoriamente la primera operación con éxito y estamos en contacto con una organización extranjera que lo sacará de España y lo integrará en el seno de una familia Alemana, la cual le dará una vida de cariño, que un despreciable energúmeno intentó quitarle de un disparo.