Lamentablemente, a pesar de los esfuerzos de la sociedad en general por evitar estas catástrofes, nuestros montes continúan siendo muy vulnerables a un problema complejo ya endémico que, en más del 96% de los casos, tiene al ser humano como responsable directo, y en el 58% de las veces, además, de forma intencionada.

Además, la evolución de los incendios forestales en los últimos 17 años nos muestra que, a pesar de las mejoras técnicas y presupuestarias en extinción, no se ha conseguido mejorar las estadísticas de incendios, salvo por el hecho de que afortunadamente no se han vuelto a repetir los lamentables valores de 1991 y 1994, donde ardieron 259.651 y 437.597 hectáreas respectivamente. Sin embargo, debemos ser muy conscientes de que si en esos dos años se hubieran quemado unas cifras, las estadísticas nos mostrarían claramente que en 17 años, las políticas de lucha contra incendios no sólo no han reducido el impacto del fuego sino que éste se está incrementando.
Con el Incendiómetro 2008, WWF/Adena quiere contribuir a identificar los principales retos y debilidades de las políticas vinculadas a los incendios forestales para minimizar sus impactos sociales, económicos y ambientales.

Fuente: WWF